Hector Llanquín

Mapuche Pavillion

<-- Versión en Español -->

Propuesta

El Pabellón Mapuche es un espacio virtual de representación simbólica del pueblo mapuche, accesible a través de un navegador web o un archivo ejecutable.

Consiste en un edificio de múltiples niveles inspirado en la ruca mapuche —vivienda tradicional construida con materiales naturales como madera y paja—, emplazado en un entorno 3D que simula un bosque. Este paisaje digital corresponde al escenario predeterminado del software de desarrollo de videojuegos CryEngine, que funciona aquí como el espacio nativo de operación para esta propuesta.

La experiencia de usuario permite recorrer el interior del edificio usando el teclado y el mouse, al estilo de los videojuegos en primera persona (FPS). Desde las ventanas se puede observar el bosque, aunque no es posible salir a explorarlo directamente.

La arquitectura del pabellón se basa en los principios fundamentales de la ruca, centro de la vida social mapuche, tanto en su historia como en su presente. Estas viviendas, construidas tradicionalmente con materiales del entorno, condensan aspectos esenciales de la cosmovisión de diversos pueblos originarios del sur del continente americano.

En contraste, el interior remite a ciertas micro-tradiciones de la arquitectura contemporánea, presentando al visitante un espacio limpio y minimalista, logrado mediante el recubrimiento de los elementos orgánicos característicos de la ruca con gruesas capas de yeso. El resultado es un interior de superficies lisas y blancas, de carácter museístico y monumental, cuya rudimentalidad solo se revela cuando el usuario se acerca a las ventanas y percibe el detalle de las capas de yeso cubriendo la madera simulada.

El pabellón cuenta con un sendero en espiral que recorre su interior, permitiendo al visitante ascender gradualmente. A lo largo del trayecto, el espacio se va estrechando hasta llegar a la cima, donde el edificio culmina en un gran corte circular que deja el techo abierto al cielo. Este gesto arquitectónico —presente en muchas viviendas originarias— permite la circulación simbólica del humo y la energía vital. Sin embargo, dentro del edificio no sucede absolutamente nada. No hay fuego ni obras colgando de las murallas. Solo hay ventanas.

A través de estos ventanales con forma de Chacana —la cruz andina que representa la conexión entre el mundo terrenal y el espiritual— se pueden observar diversos aspectos del exterior: el cielo con aves volando, ramas de un árbol cercano que obstruyen la visión al moverse con el viento, el paso de las nubes o el sol. Estas son simulaciones cuyos comportamientos se sincronizan en tiempo real con la ubicación geográfica del usuario.

Este pabellón funciona como una alegoría de la relación entre los pueblos indígenas y el desarrollo del aparato Estado-Nación, así como de la instrumentalización del turismo como herramienta para la construcción de identidad. Propone una reflexión sobre cómo las estructuras organizativas contemporáneas intentan integrar elementos ancestrales bajo lógicas de inclusión simbólica, pero al mismo tiempo extraen de ellos todo su espesor histórico y operativo, recurriendo a estrategias de marketing corporativo que terminan por permear todos los ámbitos de la producción cultural.

Aunque gran parte del proyecto está concebido para ser experimentado en el espacio virtual —accesible desde cualquier computador—, la propuesta incluye también la producción de material promocional con énfasis en elementos propios de ferias empresariales: pendones, gigantografías, folletos, entre otros.




<-- English Version -->

Proposal

The Mapuche Pavilion is a virtual space of symbolic representation for the Mapuche people, accessible through a web browser or a standalone executable file.

It consists of a multi-level building inspired by the traditional ruca—a dwelling typically built with natural materials such as wood and straw—set within a 3D environment that simulates a forest. This digital landscape is based on the default demo level of the CryEngine game development software, which serves here as the native operational space for the project.

The user experience allows navigation through the interior using keyboard and mouse, in the style of first-person video games (FPS). The forest can be seen through the windows, but cannot be explored directly.

The pavilion’s architecture draws from the fundamental principles of the ruca, the historical and ongoing center of Mapuche social life. These dwellings, traditionally built from local materials, encapsulate essential elements of the worldview shared by Indigenous communities across the southern region of the Americas.

In contrast, the interior echoes certain micro-traditions of contemporary architecture, offering a clean, minimalist space achieved by coating the organic textures of the ruca with thick layers of plaster. The result is a smooth, white interior with a monumental, museum-like atmosphere, whose roughness is only revealed when the viewer approaches the windows and notices the simulated plaster covering simulated wood.

The pavilion features an interior spiral path that allows visitors to ascend gradually. As one rises, the space narrows until reaching the top, where the structure ends in a large circular opening that leaves the ceiling open to the sky. This architectural gesture—present in many ancestral dwellings—symbolically enables the circulation of smoke and vital energy. Yet within the building, absolutely nothing happens. There is no fire, no artworks hanging on the walls. Only windows.

Through these Chacana-shaped windows—the Andean cross representing the connection between earthly and spiritual realms—one can observe the outside: birds flying through the sky, tree branches swaying in the wind, the passage of clouds or sunlight. These are simulations whose behaviors are synchronized in real time with the user's geographic location.

This pavilion functions as an allegory of the relationship between Indigenous peoples and the development of the nation-state apparatus, as well as the instrumentalization of tourism as a tool for identity construction. It invites reflection on how contemporary organizational structures attempt to incorporate ancestral elements under symbolic frameworks of inclusion, while simultaneously extracting their historical depth and operative meaning—often through corporate marketing strategies that permeate every realm of cultural production.

Although the project is primarily conceived to be experienced in virtual space—accessible from any computer—it also includes the production of promotional materials inspired by business trade fairs: banners, large-scale prints, brochures, and more.